sábado, 31 de mayo de 2014
Cuando trato de explicar en los cursos de registros el concepto de vidas simultáneas y vidas paralelas, siempre sucede lo mismo, nos devanamos la cabeza tratando de encontrar una forma de entender, desde una perspectiva lineal, como es posible. De hecho, no es posible entenderlo del todo, ya que nuestra mente no concibe el tiempo como una función que no sea lineal y continua, así que es cuestión de teorizarlo y ponerlo en una perspectiva que entenderemos posiblemente una vez hayamos salido de esta “ilusión”, que es la vida en la tercera densidad en la que estamos.
Todo conectado con todo
En esta otra entrada hablaba del porqué no recordamos todas las experiencias de esas otras vidas que llamamos pasadas, aunque sean simultáneas en realidad. Ahora nos adentramos un poco más en la mecánica de esta conexión con esas otras vidas simultáneas, partiendo de la base de que todas nuestras existencias, vidas pasadas, la vida presente y nuestras encarnaciones futuras, están sucediendo al mismo tiempo, desde el punto de vista de nuestro Yo Superior, quien lo percibe como si fuéramos todos diferentes personas conviviendo en una gran ciudad, cada uno con sus quehaceres, caminos, inquietudes y lecciones, y “él” como una sola entidad recopilando, monitorizando, guiando y protegiendo cada una de esas encarnaciones.
Cómo en toda gran ciudad, todas las existencias que estamos teniendo pueden en algún momento, de forma accidental o provocada, cruzarse unas con las otras, pero no tiene porque tratarse de un cruce físico, sino que, normalmente, estos cruces son energéticos, y suceden muchas veces cuando estamos durmiendo, que es cuando afloran los procesos internos de nuestra psique una vez la mente consciente está acallada, y cuando solemos realizar paseos “astrales” que nos pueden llevar a conectar o visitarnos a nosotros mismos en otras realidades y planos. Parcialmente también hablé de ello cuando, en esta otra entrada, comentamos las conexiones e influencias de diferentes partes de nuestro ser.
El inconsciente como la conexión entre los diferentes aspectos del ser
El hecho de poseer un velo entre nuestra mente consciente y el resto de nuestra psique, tiene como objetivo que no seamos conscientes de lo que sucede en esas otras encarnaciones, sean en vidas paralelas (realidades o dimensiones paralelas, nosotros mismos en otros aspectos de esta encarnación actual) o en vidas simultáneas (otras partes de nosotros, en otras épocas, cuerpos, sociedades, etc.). Este velo se puede sortear parcialmente con técnicas de hipnosis y regresiones, así como con la meditación, de forma que podemos llegar a conectar o percibir esas otras existencias que estamos teniendo en estos momentos. Veámoslo en un esquema.
Esquema: conexión entre nuestras vidas simultaneas y paralelas a través del inconsciente
Lo que tenemos que entender es que estamos siempre conectados con todos los aspectos de nosotros mismos, aunque sea a un nivel muy profundo del cual no tenemos constancia normalmente. Tenemos acceso a todo lo que se cuece en nuestra mente consciente, y tenemos acceso parcial a procesos que funcionan automáticamente en el subconsciente, sin embargo, donde mayor actividad existe en todos los aspectos, es en la parte que llamamos inconsciente y que funciona como punto de unión o nexo de conexión entre nuestras encarnaciones pasadas, paralelas y futuras.
Trastornos de personalidad por disfunciones en el velo de protección
Cuando por algún problema, algún trauma grave, alguna disfunción cerebral, las estructuras mentales que separan y mantienen este “velo” que diferencia nuestra mente “normal” de nuestra mente inconsciente se rompen o se deterioran, pueden salir a la superficie experiencias y comportamientos que pueden provenir de diferentes personalidades, o facetas de nuestro ser, que están activas por otros lados, y que, de repente al no estar bloqueadas por la separación entre inconsciente y consciente afloran a la superficie.
Puede darse el caso, por ejemplo, de personas que presenten trastornos de múltiple personalidad, que no tengan nada que ver con ningún tipo de posesión o anclaje de entidades externas, sino que sean causa de “fallos” en el bloqueo mental que hace que partes de nuestro ser que corresponden a otro tipo de vidas sucediendo en otros lugares, se cuelen como parte de la expresión de esa persona en su vida actual.
Aparece así, de repente, una personalidad distinta que tiene unas habilidades X, que no tenemos normalmente, con un carácter y una visión de la vida que no corresponde con la encarnación actual, que de repente vuelve a desaparecer cuando la mente consciente de esa encarnación actual vuelve a tomar el control y “tapa” esa influencia externa que proviene de la conexión con esa otra vida simultánea.
Nosotros, en esa otra vida simultánea, probablemente estamos sufriendo algún tipo de efecto similar, pues de repente nos parece estar percibiendo cosas, información, experiencias, sensaciones, que no cuadran con nuestra percepción actual de nuestra realidad.
La meditación como herramienta de auto-conocimiento
Es complicado que nuestro Yo Superior ofrezca la posibilidad de una conexión total entre dos partes de si mismo de forma permanente, con la supresión de ese “velo”, lo que es normal, es que se permita el traspaso de cierta información entre encarnaciones cuando es beneficioso para ambas. Esto se puede hacer simplemente en meditación, pues entrando en un estado en el cual la mente consciente se acalle, el Yo Superior puede simplemente canalizarnos o “puentearnos” (a falta de mejor termino) con aquella otra encarnación simultánea o paralela de la cual podemos obtener alguna experiencia que nos hace falta, y suponga un beneficio “para ambos lados”. De hecho, este tipo de conexiones suceden constantemente, pero no nos damos cuenta de ello. Están a otro nivel muy por debajo del nivel de percepción de la mente racional y casi siempre pasan cuando estamos dormidos, para evitar precisamente causar disfunciones en la actividad consciente de todos nosotros y no violar nuestro libre albedrio en las decisiones que debemos tomar en cada momento.
Si quieres tratar de entenderlo, para un momento tu actividad, pon tu atención en tu mente, y piensa que por debajo de los procesos normales que están activos en este instante, hay otros procesos que traspasan las fronteras del espacio y del tiempo, y que, en otros planos, están conectándote con todas las partes del ser que eres en realidad, de forma constante y simultánea. Y ahora visualiza que, además, una conexión energética está latente con tu Yo Superior, que te guía y te protege, te monitoriza y te orienta, y que constantemente trabaja para que esas partes de ti mismo, como personas existiendo en una gran ciudad, consigan cada día completar sus objetivos, lecciones y aprendizajes, con el objetivo simplemente de conseguir una “graduación” de la existencia en esta ciudad actual, esperando mudarnos a otra, de nivel “superior”, con nuevos desafíos y experiencias. Fascinante, por lo menos
EMOCIONES MAL MANEJADAS CÁNCER
En el siguiente articulo he seleccionado a uno de mis pacientes, entre una población de 14 individuos de la ciudad de Popayán, que tienen diferentes tipos de cáncer: Cuyas circunstancias han sido idénticas y muy difíciles en su calidad de vida y en las siguientes eventualidades que le antecedieron, contribuyeron a la terrible enfermedad (cáncer). Este es tan solo un caso donde se puede asegurar que la inteligencia emocional es de vital importancia en la salud del individuo, ya que controla la energía de todos los órganos y el mal manejo lleva al colapso de ellos mismos, ya sea por problemas emocionales muchas veces sin resolver, porque tenemos miedo a enfrentarlos y optamos por callar y tragar entero y lo único que necesitamos es una pequeña excusa:
· Rabia
· llanto
· Frustración
· Desilusión
· Venganza
· Celos
· Desmotivación
Muchos de estos factores incidieron para desatar graves enfermedades en los sistemas tales como:
· Linfático: problemas de Riñón (cálculos)
· Endocrino: desajuste en la Tiroides (obeso))
· Digestivo: Ulcera Gástrica
· Nervioso: Neuropatía
· Óseo: deficiencia de Calcio
· Muscular: dolor muscular
Entre los problemas más comunes son de índole social personal y familiar a lo largo de su vida, que desataron enfermedades que al principio no se les puso la mayor atención, pero fue el comienzo de una tragedia anunciada. Un claro ejemplo: un disgusto puede generar inapetencia por largas temporadas y esto va repercutir en una Gastritis que por ende puede terminar en una Ulcera Gástrica y luego en un Cáncer.
Por respeto a mi paciente cambiare su nombre para proteger su integridad personal. Isabel Cristina una hija de padres muy jóvenes de 15 y 16 años, cuya crianza la ejerció los abuelos maternos, La mayor de dos hermanos, tiene una hija de 11 años (madre soltera) de padres separados, la cual una de sus características. Pérdida de la autoridad materna, desde pequeña Isabel observo violencia ejercida por el padre, que para ella la acepto como algo normal, como una absoluta verdad:
· Infidelidad del padre
· Alcoholismo
· Irresponsabilidad (No pagar sus deudas)
La paciente, en cada relación de pareja se encuentra similitud de conflictos, atribuidos al padre, en cuanto a sus conductas decorosas, es decir no las ha reprochado, si no que entra tolerar, Lo cual los convirtió en un patrón de conducta. Ha tenido 8 relaciones infructuosas en menos de 17 años, es decir un promedio de, duración de 2 años por cada noviazgo.
Hoy por hoy, Ella manifiesta que se le es duro llevar el proceso luto (perdida), lo reconoce: Es decir por momentos entra en un conflicto mental, que sale a la realidad, tratando de tomar decisiones apresuradas, como huir y dejarlo todo, por lo tanto ha convertido el ultimo noviazgo en una relación enfermiza, ya que al no querer su mente repetir ese abandono de que fue objeto desde niña. Atribuyéndose responsabilidades que no le competen. Le creo confusiones en su perspectiva de llevar el noviazgo, ya que lo entrega todo: es decir arrastra su responsabilidad del hogar y lo lleva su relación sentimental, es decir (agente sobreprotector por ausencia del padre) por lo tanto prefiere actuar en posición sumisa y entrar a tolerar. Como lo hacía su madre con su esposo y lo más ilógico se hizo responsable de la manutención de su madre y sus hermanos.
CUADRO EMOCIONAL CARTESIANO
1. Se observa una mujer inestable.
2. Promedio de relación sentimental de dos años
3. Una mala calidad de vida
4. No ha logrado una emancipación de su hogar materno
5. Conflicto interno a causa de su mala relación con el padre.
EXAMEN MEDICO
Padecimientos
1. alto índice de estrés y con tendencia maniacodepresiva.
2. Quiste ováricos
3. Colitis Ulcerativa, hipotonicidad del intestino grueso
4. Gastritis crónica
5. Depresión
6. Dolor de cabeza
7. Disminución de la memoria
8. Cansancio frecuente
9. Disminución de la capacidad mental
10. Presencia de una masa en la mama.
11. Afasia (Pérdida de capacidad de producir o comprender lenguaje)
12. Acidez estomacal
13. Desempeño sexual afectado
Psicología analítica del dibujo
1. Se observa que sus emociones reaccionan con su hermano y su padre.
2. Se observa un sentimiento de terror, pánico en su relación con su ultimo noviazgo
3. Baja autoestima y entrega exagerada a una relación que es consciente y sabe que no va durar.
4. Conflicto con su madre
5. La crianza de la hija la ejerce la abuela materna
Hipnosis regresiva
La paciente es sometida a hipnosis donde recuerda un pasaje con su madre la cual la abandona a la edad de 5 años, también se entera de una doble relación con su madre y el cual es obligada a callar. Esto nos hace concluir
a. Desarrollo un miedo a ser abandonada (auto fobia)
b. La paciente desarrollo una dependencia emocional, lo cual entra en crisis cuando alguno de sus seres cercanos se aleja o la abandona, entra en depresión.
c. Al ser una paciente depresiva por causas genéticas, la cual se ahondaron con la mala relación con sus padres, desarrollo un papel de sobreprotectora ante los demás.
d. Desarrollo una predisposición al futuro la cual potencializa la fantasía y la vuelve realidad. También es una persona que no da cavidad a la razón del otro. Debido al mismo abandono de la madre.
e. Se observa mala calidad de vida, al ponerse de agente sobreprotector y descuidar su mundo personal.
f. La paciente a desarrollado muchas patologías debido a su descuido personal, la falta de apetito, vida sedentaria y pérdida del sentido de pertenecía.
Recomendaciones
A la paciente una vez valorado el diagnostico, se la someterá al siguiente terapia sumándolo a un proceso de un régimen alimenticio natural, rompiendo patrones emocionales para mejorar su autoestima y siguiendo la estricta y rigurosa recomendaciones del especialista (oncólogo)
1. Aumento de autoestima
1.1 deporte
1.2 cuidado de la salud
1.3 yoga
1.4 terapia para el control de la ira
1.5 mejorar la relación madre hija.
2. Endoscopia
3. ecografía abdominal
4. mamografía
5. terapia ocupacional
6. hipnosis progresiva
7. cuadros emocionales cartesianos
Para concluir la vida de Isabel ha tenido altibajos que desencadenaron desde la misma infancia, de la mala relación del padre, luego el rechazo de la madre y por ultimo su mala relación de pareja: Desato un cáncer estomacal, debido a largas jornadas de inapetencia, sumado a su genética de la familia por antecedentes de cáncer. Todo este cuadro emocional mal manejado en toda su vida sumo para desatar la terrible enfermedad. Espero hacer consciencia en ustedes, ya que las emociones son parte de nuestra vida y como tal merecen toda la importancia y que la visita al psicólogo o a un consejero espiritual para que te brinde ayuda, será la primera piedra para contribuir en la salud somática de todos nosotros, es decir “mente y cuerpo sanos”
EL INCONSCIENTE, LA IMPROVISACIÓN Y LA PINTURA
Resumen
Son muchos los mecanismos que forman parte del proceso creativo de la Pintura y la improvisación suele ser uno de ellos. La pintura no sólo es un hecho pictórico, tal como normalmente la consideramos, sino que también es un acto, incluso cuando éste lo damos por finalizado. Creemos que en este acto que se desarrolla a lo largo del tiempo tiene lugar la improvisación. Al parecer, la improvisación, el diálogo entre la obra y su autor, nace de más allá del terreno de lo consciente, es decir, del inconsciente.
Palabras clave: Inconsciente, improvisación, pedalear, pintura y pensamiento.
* * * * *
Hay una infinidad de acciones que comprenden la red que envuelve a la Pintura (hay quien hace pintura, quien la contempla, quien la mira, quien la copia, quien la compra, quien se lucra de ella, etc.). Sin embargo, a nuestro parecer, de todas ellas la acción hacedora y la acción contemplativa son las más importantes. El hacer y el ver, ambas son acciones creadoras. La mano hace, el ojo construye lo que no se ve. Así nos lo expone Gilles Deleuze quien afirma que, “cuando la propia vista descubre en sí una función de tacto que le es propia (sentido háptico), el pintor pinta con los ojos pero solamente en tanto que toca con los ojos”1 . La Pintura, sin la presencia de estas acciones, sólo es pintura, materia inerte. La Pintura, por tanto, para que sea Pintura conlleva un acto hacedor y un acto contemplativo.
La pintura no surge espontáneamente en los muros, como una humedad, ni florece en los lienzos. Sin embargo, la pintura nace. Nace en el mundo y en la naturaleza, nace en el que pinta y nace en el que mira (bien contemplando una obra pictórica o bien contemplando la naturaleza). La pintura no es, pues, la manera de ser de las paredes o de los lienzos, sino, tal y como dice Ortega y Gasset, “un modo de ser hombre”2 que queda registrado en esos muros y en esas telas.
Esta actividad consustancial al hombre, la Pintura, más allá de ser sólo material (como sería el uso de pigmentos, aglutinantes, soportes y herramientas para aplicar en un soporte y con una técnica concreta), nace de una voluntad. Se trata, pues, de una respuesta a una realidad, tanto interna como externa, que se materializa mediante la acción voluntaria de pintar.
La Pintura conlleva una acción, el acto pictórico (pintar que, tal y como dice Bacon con palabras muy próximas a las de Cézanne, “es registrar el hecho”3 ), y una consecuencia, el hecho pictórico (el cuadro). Una Pintura puede estar compuesta por uno o varios actos que se extienden en el tiempo y que se concentran en un plano ajeno a él, el lienzo. Estos actos se traducen en golpes y desgarros intencionados de pintura que surgen de la mente de un hombre o una mujer y que comúnmente se denominan pinceladas. Cada pincelada (ya sea explícita como implícitamente) es la huella de cada decisión que el pintor ha tomado durante el proceso. Ese pigmento, esa pincelada, es, “testimonio perdurable de una resolución tomada por el pintor: la de situar allí esa mancha y no otra. Esa resolución es el verdadero significado del pigmento” 4. Una resolución, afirma Ortega Y Gasset, es “un acto y los actos son realidades que consisten en pura ejecutividad. Hay, pues, que disponerse a ver el acto de resolverse a dar una pincelada como tal acto, esto es, actuando, en ejercicio, no en resultado –el pigmento elegido-, que es ya materia inerte”5 . El interés de nuestra investigación se centra en este acto, en la magia de la improvisación que puede tener lugar en el momento que transcurre la acción de pintar. Intentaremos aportar una definición de lo que creemos que es la improvisación en pintura desde nuestra experiencia como pintores.
Aquí encontramos la primera barrera. Nuestra experiencia, o lo que nosotros entendemos por experiencia, no es más que la visión de los acontecimientos conscientes ya vividos. No conocemos los mecanismos inconscientes de nuestra mente, que son, en definitiva, los motores de toda actividad creativa y el estado de donde surge la improvisación (sin embargo, existe la decisión de abrirse a lo imprevisible, no negarlo, asumirlo o provocarlo). Por ello, una aproximación a nuestra experiencia no es sino un acercamiento relativo a lo inconsciente. Aún así, intentamos hacer un esfuerzo para visualizar el momento del proceso creativo en el que florecen estos procesos mentales y que vienen desde más allá del reino de lo consciente, pero “cuando actúan los poderes psíquicos, uno no se observa a sí mismo y cuando uno se observa a sí mismo, estos poderes cesan”6 . Al parecer, si se quiere evitar el bloqueo de este proceso mental desconocido, “el ciclo de sensación y actividad motora deben seguir su curso sin observaciones ni interrupciones, desde su origen hasta el límite fisiológico del acto realizado”7 . Por lo tanto, tampoco nosotros disponemos de la llave que abre la puerta de nuestro propio inconsciente, ya que, tal y como diría R. Arnheim, “a veces pienso y a veces soy”8 . Cuando pienso no soy y cuando soy no pienso. Parece que el consciente y el inconsciente son dos seres en el mismo cuerpo condenados a no conocerse.
Pintura e improvisación
Nuestra investigación se centra en la improvisación que emana del inconsciente y que tiene lugar en el proceso creativo de la pintura. Hemos subrayado, en varias ocasiones, que improvisar en pintura significa que el pintor se plante frente al cuadro preparado para producir un diálogo (inventar temas y situaciones destinadas a un cuadro particular, de manera tal que a ese cuadro le sea posible influir en el desarrollo del proceso creativo) y no una demostración.
A nuestro parecer, el movimiento pictórico occidental que mejor ilustra la idea de diálogo en pintura es el Action Painting (donde también entra en juego el pentimenti o el factor arrepentimiento del que hemos hablado anteriormente), en castellano pintura de acción, y por ello lo vamos a utilizar como referente en nuestro estudio.Action painting, es la actitud a la hora de pintar que da nombre a esta tendencia y que, como su propio nombre indica, plantea el acto pictórico en sí como aspecto esencial de la obra. Varios miembros de la escuela estadounidense del expresionismo abstracto (cuyas raíces se relacionan con el surrealismo) adoptaron dicha actitud protagonizando así este movimiento de carácter gestual.
Técnicamente, en vez de aplicar la pintura cuidadosamente y adecuada a una idea previa o esquema a completar, consiste en actuar y aplicar la pintura sobre la superficie de un lienzo de manera espontánea y enérgica, es decir, sin un esquema prefijado. De esta manera, la obra se convierte en un espacio de acción y no en mera representación de la realidad o de la idea. Por lo tanto, el principal elemento es la propia acción o movimiento por parte del pintor en relación al aspecto físico de la pintura*.
Como vemos, Action Painting, más allá de ser una técnica pictórica, es la actitud que uno adopta frente al lienzo. El pintor se enfrenta al cuadro dispuesto a mantener un diálogo con la obra que está en proceso. Aquí, el pintor actúa y decide a partir de la situación concreta del cuadro. El cuadro, por tanto, determina en sus diferentes estados, en sus diferentes momentos, los posibles siguientes pasos o actuaciones a realizar. Recibir de la pintura y concentrarse en ella es la raíz de la creación de este movimiento, su punto de partida. El artista no hace nada sin estar provocado por lo que hace o no hace la pintura, ya que éste depende de ella.
Pintura, improvisación e inconsciente
Parece ser que el azar es uno de los grandes aliados de esta forma de trabajo (Action Painting) que se basa en el diálogo entre creador y creación. Quizás las cosas se buscan incluso inconscientemente, pero el azar es lo que da a la pintura, a condición que el pintor esté dispuesto a recibir, los toques más interesantes, más genuinos y personales. Al parecer, las cosas encuentran su sitio porque tienen esa fuerza del inconsciente, que es mucho más preciso que el consciente.
Cuando nos referimos al inconsciente, no podemos obviar a Sigmund Freud y su aportación entorno al inconsciente, ya que es él el padre de nuestro pensamiento y manera de entenderlo. Según Freud el inconsciente es una instancia a la cual el consciente no tiene acceso y se revela en los sueños, los lapsus, los chistes, los juegos de palabras, los actos fallidos, en los síntomas, etc. La particularidad del inconsciente freudiano es, tal y como nos lo plantea el padre del psicoanálisis, que es interno al sujeto (a su consciencia) y externo a toda forma de dominio del pensamiento consciente. Pero, tal sistema psíquico sólo se puede conocer cuando ya no es inconsciente. Según el psicoanalista, lo único que podemos llegar a saber del inconsciente es lo que ya ha experimentado una traducción a lo inconsciente (síntomas o irrupciones en el sueño, etc.).
Hay algo en esta forma de la personalidad y el pensamiento que los surrealistas adoptan como suya para plantear las bases del surrealismo. En un intento por huir de la intervención reguladora de la razón, de una preocupación estética o moral (suponemos que para romper con lo previamente establecido), plantean en el surrealismo la posibilidad del llamado automatismo psíquico puro por cuyo medio se intenta expresar el funcionamiento real del cerebro (sin ruido, puro). Se trata, pues, de un dictado del cerebro en el que no interviene la razón, la consciencia. Un dictado que se materializa verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo (pictóricamente, por ejemplo) y que no pasa por el filtro del intelecto. Creían que de esta manera el yo del poeta, del pintor o de aquel que se sirviese del método surrealista para expresarse, se manifestaba libre de cualquier represión, desatando así el espíritu creador de la persona.
El aprendizaje de esta técnica del pintor es como el de un niño aprendiendo a andar en bicicleta. Liberado, o mejor dicho, no limitado por ninguna técnica de pedaleo, su único objetivo es el de aprender a dominar el gigante de hierro. Pero sólo cuando el niño se libera de su yo consciente, el que busca aprender, y entra en juego su ser inconsciente, el que camina, surge lo mágico y la pequeña rueda de plástico se despega del suelo. Ahora el niño anda a dos ruedas y ya no le hace falta esa pequeña rueda auxiliar. El niño es niño y ciclista.
Pintar y pedalear
Al andar en bicicleta, uno apenas mueve el manillar. La bicicleta y el cuerpo son uno. No hay consciencia de esa nueva prolongación que es la bicicleta. Únicamente en algunos momentos nos damos cuenta de que caminamos aunque no vayamos caminando, en los cambios de piñón y catalina o en las frenadas inesperadas por ejemplo. Todo lo demás es un fluir.
Así nos los expone R. Arnheim en su libro El Guernica de Picasso:
Incluso para la toma de nuestras decisiones, tendemos a prescindir de la conciencia cuando nos ocupamos de cuestiones rutinarias (andar en bicicleta), y sólo sintonizamos cuando un giro anormal de los acontecimientos requiere una atención especial (frenada inesperada). Tan sutilmente oscilamos entre la conducta voluntaria y la involuntaria que la mayoría de las veces no recordamos si una acción estuvo o no acompañada de la conciencia (…)15
Incluso para la toma de nuestras decisiones, tendemos a prescindir de la conciencia cuando nos ocupamos de cuestiones rutinarias (andar en bicicleta), y sólo sintonizamos cuando un giro anormal de los acontecimientos requiere una atención especial (frenada inesperada). Tan sutilmente oscilamos entre la conducta voluntaria y la involuntaria que la mayoría de las veces no recordamos si una acción estuvo o no acompañada de la conciencia (…)15
Como pintores nos envuelve la misma sensación. Muchas veces, el muro que divide lo consciente de lo inconsciente es tan estrecho que uno no sabe si es el creador, lo creado o el medio conductor entre el creador y lo creado. De este mismo modo, cuando pintamos, uno no mueve el pincel, sino que es movido por él. El pincel, la pintura y el cuerpo son uno (Esta idea no es únicamente metafórica, según el concepto de propiocepción psicológica extendida, al utilizar una herramienta nuestra percepción se extiende tal y como cuando utilizamos un bastón; nuestra percepción es transferida transparentemente hacia el final del bastón). El pintor, como el ciclista que no es ciclista sin su bici, no es pintor cuando es consciente de las pinturas y del pincel.
EL APRENDIZAJE INCONSCIENTE SE ENCUENTRA RELACONADO CON LAS REGIONES MAS ANTIGUAS DEL CEREBRO
La gran mayoría de las tareas cotidianas las maneja el cerebro de manera
automática, vestirnos, bañarnos, lavarnos los dientes, regar las plantas, siguiendo
patrones de movimientos específicos para realizarlos. De este modo el consumo de
energía de la UCCM (unidad cuerpo cerebro mente) para aprenderlas y ejecutarlas
es menor, la eficiencia aumenta por la repetición (las redes de neuronas implicadas
aumentan su comunicación), dejando tiempo y recursos para la adquisición de
nuevos conocimientos.
Se puede decir que existen dos tipos de aprendizajes:
IMPLICITO
En el implícito, el aprendizaje se produce de forma inconsciente y sin esfuerzo es decir, se
aprende sin pensar en ello, por ejemplo a través de simples repeticiones.
Mientras que en el explicito, es necesario realizar un
esfuerzo consciente para lograr incorporar
conocimientos, exige de atención sostenida y
selectiva y de la activación de los lóbulos prefrontales
(el área más evolucionada de nuestro cerebro).
Los científicos consideran que no es sencillo poder distinguir entre estos dos tipos de
aprendizajes debido a que ambos pueden verse influidos por el conocimiento implícito y
explícito.
Un grupo de investigadores del Instituto Karolinska (Suecia) y del Instituto Nacional para
los Trastornos Neurológicos y el Ictus de los Estados Unidos, llevaron adelante una
investigación liderados por el profesor Fredrik Ullén, para descubrir la importancia del
aprendizaje implícito en nuestro cerebro y como este se apoya en áreas primitivas del
mismo.
Para realizar su trabajo los especialistas trabajaron con voluntarios que debían realizar
ciertas tareas y aplicaron durante el estudio un proceso de disociación, que permite
evaluar por separado las contribuciones conscientes e inconscientes en el aprendizaje y
rendimiento de una tarea posterior.
Un área del cerebro estudiada relacionada con el aprendizaje y control motor, fueron los
ganglios basales, estos se relacionan con un neurotransmisor: la dopamina que les otorga
plasticidad.
La dopamina está implicada en nuestra capacidad de aprender y fijar conocimientos, y
uno de sus receptores (receptor D2) está presente tanto en el aprendizaje implícito como
en el explícito.
Esta investigación reveló que el núcleo estriado (que se encuentra formado por el
caudado, putamen, el globo pálido y el núcleo accumbens), que forma parte de los
ganglios basales, pero que desde el punto de vista evolutivo son la zona más antigua de
los mismos, se activaba ante el aprendizaje implícito.
Según los científicos los resultados obtenidos, corroboran firmemente la teoría de que los
sistemas de aprendizaje implícito, es decir inconscientes del cerebro, son más simples y
más antiguos desde el punto de vista evolutivo, para Ullén, los seres humanos poseemos
ciertos sistemas fundamentales de aprendizaje en común no sólo con las ratas, ratones y
otros mamíferos, sino también con vertebrados mucho más primitivos como las lampreas,
reptiles y anfibios, que ya contaban con un cuerpo estriado.
Resultados de otra
investigación anterior, sobre
los receptores de la dopamina
y el aprendizaje implícito y
explícito, ya habían
presentado como la actividad
del núcleo estriado
sustentaba el componente
implícito en el aprendizaje,
pero además mostraron que
ciertas áreas de los lóbulos
prefrontales como la corteza
cingular anterior y la corteza
ventro medial contribuían al
explícito, que es cuando estamos conscientes de lo que aprendemos y que la actividad de
estas regiones se desacopla cuando es esencialmente implícito.
Es sumamente valioso ser conscientes de la existencia e importancia que tiene el
aprendizaje implícito en nosotros, ya que viene en nuestros genes, no necesita de la
consciencia, es mucho más simple, rápido y siempre está presente debido a que se apoya
en estructuras primitivas de nuestra UCCM (unidad cuerpo cerebro mente). Este tipo de
aprendizaje fue el primero en existir y en él se baso nuestra supervivencia y mecanismo
adaptativo, siempre estamos aprendiendo sin darnos cuenta, de allí que desde la
Neurosicoeducación consideremos tan importante construir contextos enriquecidos en
donde los estímulos que reciba la UCCM sean a favor de la trascendencia. En la educación,
en el ámbito laboral, y en todo momento deberíamos saber que no podemos dejarlo de
lado y que tenerlo en cuenta no es un tema menor, para lograr que ambos aprendizajes
no se vean enfrentados sino que por el contrario jueguen a favor de los objetivos
buscados.
Lo inconsciente en la explicación social*
El verdadero alcance y contenido de lo inconsciente en las Ciencias Humanas debería ser establecido en referencia a su relación conceptual con la psicología popular que moldea a la forma estándar de explicación allí en juego. Un estudio de dicha relación muestra que los científicos de las Ciencias Humanas deberían apelar al inconsciente solo cuando el lenguaje de lo consciente les falla, esto es, especialmente cuando encuentran un conflicto entre la autocomprensión de las personas y sus acciones. Este estudio muestra también que los científicos de las Ciencias Humanas deberían adoptar un concepto más amplio de lo inconsciente que aquel desarrollado por Freud, es decir, un concepto que esté libre de la concepción freudiana ahistórica de los instintos y su énfasis ahistórico en las experiencias sexuales de la niñez. Lo inconsciente, entendido de esta manera, tiene una relación ambigua con las más recientes vertientes lingüísticas y narrativas del Psicoanálisis.
La genialidad de Freud yace en los conceptos que nos legó para discutir cosas que la gente difícilmente podía discutir previamente1. Allí donde las personas encontraban puro sin sentido, encuentran ahora patrones de comportamiento dotados de sentido. Los "sueños [sostuvo Freud] no son comparables al sonido desordenado de un instrumento musical golpeado por una fuerza externa en lugar de por la mano del músico; no carecen de sentido, no son absurdos"2. El freudismo dota de sentido a lo que de otro modo parecería absurdo.
El Psicoanálisis nos provee de un lenguaje centrado en la idea de lo inconsciente, un lenguaje con el cual hablar de las acciones y creencias humanas cuando nuestro lenguaje estándar nos falla. Se ocupa de casos en los que las personas no reconocen, o incluso no aceptarían, características de sus creencias y comportamientos que creemos que son significativas. Cuando el lenguaje de la intencionalidad nos falla, podemos decir que alguien creía en algo inconscientemente o que actuó sobre la base de un deseo inconsciente. Sin embargo, atribuir este rol al concepto de lo inconsciente no supone necesariamente suscribir la visión que tenía Freud del alcance y contenido del mismo. No es necesario aceptar que el lenguaje del Psicoanálisis ofrece una manera útil de discutir casi toda nuestra vida social, incluyendo creencias y comportamientos que pueden ser descritos adecuadamente por lo consciente. Tampoco tenemos que aceptar que el lenguaje con el cual discutimos lo inconsciente debe estar atado a las teorías de Freud acerca de asuntos como los instintos humanos y la sexualidad infantil.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


.jpg)